martes, 28 de febrero de 2017

Recinto del Templo Mayor, un mundo desconocido





El Recinto del Templo Mayor fue en su nacimiento un centro simbólico de la que era la gran red tributaria del gran Imperio Mexicano. Templo donde se realizaban los depósitos funerarios y  las ofrendas sagradas además de un adoratorio a las deidades de la lluvia y la guerra. Mas tarde fue considerado un símbolo donde los aztecas mostraban sus logros ante sus enemigos.

Este recinto sagrado estaba construido sobre unos 160.000 m2 de la ciudad de Tenochtitlan, en una de las islas del lago Texcoco, que antiguamente estaba conectado con tierra mediante tres calzadas mayores y otras menores. El centro de este conjunto estaba ocupado por un edificio consagrado a Ehécatl-Quetzalcóalt, dios del viento, quien según la creencia generalizada habría creado a la raza humana o habría participado en este proyecto.

Durante unos trabajos de mantenimiento que realizaba una empresa de luz en el año 1.978 se encontraron los restos  que se creía totalmente perdidos, todo un mundo increible que permanecía olvidado, tras los sucesivos enterramientos acaecidos por el asentamiento en la zona de diversas civilizaciones o pueblos. Más de 14.000 objetos han sido encontrados y rescatados en las excavaciones, y conservados en el Museo del Templo Mayor creado al efecto. En él se describe la simbología y la espiritualidad de los medicas.



Es muy difícil hacerse una idea de cómo fue en realidad el Templo Mayor. Un paseo tranquilo por las excavaciones y una visita al edificio del Museo te ayudarán a conocer parte de la historia de los medicas.

Os dejo con otro de mis post sobre México. Descubre el Monumento a la Madre.