lunes, 13 de febrero de 2017

Ángel de la Independencia, México


Esta semana volvemos a la Ciudad de México. Dicen que uno de los paseos más bellos por la ciudad es sin duda por una de las avenidas más importantes de ella, el Paseo de la Reforma y en su confluencia con la glorieta más grande es imposible dar este paseo sin observar al “Ángel de la Independencia” o también conocido antiguamente como el Monumento a la Independencia.

Se empezó a construir el 2 de enero 1902 poniendo la primera piedra, por el arquitecto Antonio Rivas y se inauguro 8 años después, en 1910 ya que se quería conmemorar el Centenario de la Independencia de México. Se dice además que esta construcción fue complicada (de ahí que tardaran tanto) ya que la complejidad en la cimentación requirió del hincado de 5000 pilotes de madera. 

Se dice que el día de la inauguración Porfirio Diaz colocó dentro del monumento un cofre de color dorado con el acta y unas monedas de la época, pero de ningún valor. 


Si nos acercamos podemos observar que el monumento es una columna honoraria terminada con una estatua de la Victoria Alada la cual sostiene una corona de laurel y una cadena rota de tres eslabones la cual mide 36 metros de altura. En su base encontramos a los héroes de la independencia y con todo ello hablamos de un monumento de 45 metros lo que podría ser un edificio de 15 pisos de ahí que os dijera que es casi imposible no verlo.